Cómo pasar de Windows a Linux sin perder tus datos
Guía para empezar · sin prisas
Cómo pasar de Windows a Linux sin perder tus datos
Cambiar de sistema no tiene por qué ser una aventura a ciegas. Puedes probar Linux, comprobar que tus cosas funcionan y decidir después, con tus archivos a salvo.
Empezar la guía
La idea central: conserva Windows mientras exploras. Haz copia de seguridad, prueba Linux desde un USB y cambia el equipo solo cuando hayas confirmado que cubre tus necesidades.
Resumen de la guía
Una migración a Linux con margen para probar
Pasar de Windows a Linux no exige borrar el sistema actual el primer día. Una transición prudente empieza por saber qué tareas haces en el ordenador, qué programas y periféricos necesitas y qué archivos no puedes permitirte perder. Con esa lista puedes investigar las alternativas antes de cambiar particiones o instalar otro sistema.
La primera prioridad es una copia de seguridad independiente del disco del ordenador. Incluye documentos, fotos, proyectos, marcadores, correo local, partidas guardadas y cualquier configuración que no esté sincronizada. Si el equipo usa BitLocker, guarda la clave de recuperación en un lugar seguro. Después abre algunos archivos directamente desde el respaldo para asegurarte de que la copia es legible. Una segunda partición del mismo disco no sustituye a una copia externa: un error del disco o del particionado podría afectar a ambas.
Linux se distribuye en distintas versiones llamadas distribuciones. Linux Mint, Ubuntu y Fedora son opciones conocidas, mientras que Lubuntu, Xubuntu o Linux Mint con el escritorio Xfce pueden resultar más ligeras en equipos modestos. La elección depende de la compatibilidad del ordenador, el tipo de escritorio que prefieres, el soporte disponible y las aplicaciones que necesitas. Descarga siempre la imagen de instalación desde el sitio oficial y revisa allí los requisitos de la versión vigente.
Antes de instalar, crea un USB de arranque con una herramienta compatible y recuerda que la memoria se borrará durante el proceso. Inicia el ordenador desde ese USB y elige probar el sistema en modo live. Así puedes comprobar Wi‑Fi, sonido, cámara, brillo, suspensión, impresora y otros dispositivos sin modificar el disco interno. El menú de arranque y algunas opciones dependen del fabricante, por lo que conviene consultar el manual del equipo si no aparece la memoria USB.
Para el uso cotidiano no es obligatorio abrir la terminal: puedes instalar programas desde las herramientas gráficas de la distribución. Si una guía te pide ejecutar un comando, verifica su procedencia y su efecto, sobre todo si solicita permisos de administrador. Prueba tus documentos reales con las alternativas que consideres: LibreOffice u OnlyOffice para ofimática, GIMP o Krita para imágenes, Kdenlive para edición de vídeo y Thunderbird para correo son algunos ejemplos. La compatibilidad de formatos, macros, complementos y juegos varía, así que confirma cada necesidad importante antes de depender de ella.
Cuando el equipo sea antiguo, un escritorio ligero puede mejorar la respuesta, pero no elimina los límites de memoria, almacenamiento o hardware incompatible. Una vez instalado Linux, actualiza el sistema, configura las copias automáticas y reconstruye el entorno por partes. Conserva Windows o el respaldo hasta que hayas completado tus tareas habituales durante varios días. La idea es avanzar gradualmente: probar, verificar y decidir con datos, manteniendo una ruta de vuelta mientras confirmas que Linux cubre lo que necesitas.
La mudanza: prepara el terreno
Piensa en el cambio como en trasladar una casa: primero haces inventario, proteges lo importante y compruebas el nuevo lugar antes de llevar todas las cajas.
Antes de instalar nada, anota qué haces con el ordenador durante una semana: trabajo, clases, videollamadas, juegos, impresión, edición o trámites. Esa lista te ayudará a descubrir qué debe funcionar sí o sí en Linux y qué puedes reemplazar.
Haz una copia que puedas comprobar
- Copia documentos, fotos, vídeos y proyectos a un disco externo o a un servicio de confianza.
- Guarda marcadores, contactos, archivos de correo local y partidas que no estén sincronizadas.
- Conserva claves de recuperación, licencias y certificados. Si el disco está cifrado con BitLocker, guarda también su clave de recuperación.
- Abre algunos archivos desde la copia para confirmar que se leen correctamente.
Revisa tus dependencias
Apunta el nombre de los programas que usas y comprueba si tienen versión para Linux, una alternativa compatible o una versión web. Si una aplicación profesional, un dispositivo o un juego es imprescindible y no tiene soporte, conserva Windows mientras buscas una solución.
Elige una distribución que te encaje
Una distribución reúne Linux, el escritorio, las aplicaciones básicas y las herramientas de actualización. Para empezar, conviene escoger una opción conocida, fácil de mantener y bien documentada.
| Opción | Puede encajarte si… |
|---|---|
| Linux Mint | Quieres un escritorio tradicional y una transición sencilla desde Windows. |
| Ubuntu | Valoras una comunidad amplia, tutoriales y disponibilidad de aplicaciones. |
| Fedora Workstation | Prefieres un entorno actual y no te importa aprender algunos cambios de interfaz. |
| Lubuntu o Xubuntu | Buscas un escritorio ligero para un equipo con recursos modestos. |
Antes de decidir, revisa los requisitos y el ciclo de soporte de la versión actual en la web oficial de cada proyecto. Prueba más de un escritorio si puedes: la comodidad diaria importa más que la popularidad.
Crea un USB y prueba antes de instalar
Un USB de prueba te permite arrancar Linux sin modificar el disco interno. Es el mejor momento para comprobar conexión, sonido, vídeo y periféricos.
- Descarga la imagen ISO de la distribución desde su página oficial.
- Usa la herramienta de creación de USB recomendada por el proyecto o una utilidad conocida compatible con imágenes Linux.
- Selecciona con cuidado la memoria correcta: el proceso borrará su contenido. Guarda antes cualquier archivo que tenga.
- Reinicia el ordenador y abre el menú de arranque; la tecla varía según el fabricante. Elige la memoria USB.
- Selecciona la opción de probar el sistema en modo live. Si algo no funciona, vuelve a Windows y consulta la documentación del modelo.
Qué probar en la sesión live
Conéctate a Wi‑Fi, reproduce sonido, abre la cámara, ajusta el brillo y conecta monitor, impresora o escáner. Suspende y reactiva el equipo. La sesión live puede ir más lenta que el sistema instalado; úsala sobre todo para evaluar compatibilidad.
La terminal no es un requisito para todo
Linux también tiene escritorio, menús, ajustes y tiendas de aplicaciones. La terminal es otra forma de dar instrucciones y puede ahorrar tiempo cuando sabes qué hace cada comando.
Empieza por el gestor gráfico de software y por la documentación de tu distribución. Si una guía propone pegar una orden en la terminal, léela antes y comprueba que corresponde a tu versión y a tu sistema.
Tres hábitos que evitan sustos
- No ejecutes comandos de una fuente que no conoces ni pegues líneas con
sudosin entender para qué sirven. - Evita mezclar repositorios o instaladores de distribuciones distintas.
- Si algo falla, copia el mensaje completo y pide ayuda antes de probar órdenes destructivas.
Por ejemplo, estas órdenes consultan información del sistema y no borran archivos:
lsblk -f df -h uname -a
La primera muestra discos y sistemas de archivos; la segunda, el espacio disponible; la tercera, información del núcleo. No necesitas memorizar nada: puedes volver a consultarlo cuando haga falta.
Encuentra el programa equivalente
En vez de buscar una copia exacta de cada aplicación, empieza por la tarea que necesitas resolver. A menudo hay una versión nativa, una alternativa compatible o una opción web.
| En Windows usas… | En Linux puedes explorar… |
|---|---|
| Microsoft 365 | LibreOffice, OnlyOffice o las aplicaciones web de Microsoft. |
| Photoshop | GIMP, Krita o Photopea en el navegador, según el tipo de trabajo. |
| Premiere Pro | Kdenlive, Shotcut o DaVinci Resolve, comprobando antes requisitos y compatibilidad. |
| Outlook | Thunderbird, correo web o la aplicación disponible para tu proveedor. |
| Notepad++ | Kate, Geany, Visual Studio Code u otro editor de texto. |
| Juegos de PC | Steam con Proton para algunos títulos; revisa cada juego y su sistema antitrampas. |
Haz una prueba con tus propios documentos: fuentes, macros, hojas complejas, complementos y formatos pueden comportarse de forma distinta. Para aplicaciones empresariales o especializadas, confirma primero el soporte con quien las desarrolla.
Dale otra oportunidad a un PC antiguo
Un escritorio Linux ligero puede hacer más cómodo un ordenador modesto, aunque no puede compensar cualquier límite de memoria, almacenamiento o estado de la batería.
Prueba primero una edición ligera como Lubuntu, Xubuntu o Linux Mint Xfce y observa cómo responde el equipo en las tareas que te importan. Revisa que tenga una versión compatible con la arquitectura del procesador y suficiente memoria para el navegador y las aplicaciones que usas.
Antes de instalar, valora el equipo
- Comprueba el estado del disco y deja espacio suficiente para actualizaciones.
- Verifica Wi‑Fi, gráficos, sonido y suspensión desde el USB live.
- Si el equipo usa un disco duro mecánico, un SSD compatible puede mejorar mucho la respuesta.
- Confirma la compatibilidad de impresoras, escáneres y otros periféricos antiguos.
Una distribución ligera mejora el uso diario, pero un navegador actual sigue necesitando memoria y recursos. Ajusta tus expectativas según el hardware y evita instalar una versión antigua sin soporte por el mero hecho de que parezca más rápida.
Comunidad y ayuda: pregunta con contexto
La mayoría de los problemas habituales ya le han ocurrido a alguien. Una pregunta clara y respetuosa facilita que otras personas puedan orientarte.
Incluye estos datos
- Modelo del ordenador y de los componentes implicados.
- Distribución, versión y escritorio que estás usando.
- Qué estabas intentando hacer y qué pasos probaste.
- El mensaje de error exacto o una foto donde no se vean datos privados.
Busca primero en la documentación oficial y en los foros de la distribución. También puedes consultar comunidades locales, grupos de usuarios y espacios de ayuda de las aplicaciones que utilizas. No publiques contraseñas, claves de recuperación, tokens ni datos personales.
Si algo no funciona
Preguntas frecuentes
¿Puedo probar Linux sin instalarlo?
Sí. Arranca desde un USB live y selecciona la opción de probar. El rendimiento puede ser menor que en una instalación, pero sirve para revisar muchas funciones y dispositivos.
¿Tengo que borrar Windows?
No. Puedes mantenerlo mientras verificas compatibilidad. El arranque dual es una posibilidad, pero requiere planificar el espacio y entender qué particiones modificará el instalador.
¿Mis programas de Windows funcionarán?
Algunos tienen versión nativa, otros cuentan con alternativas o pueden funcionar mediante capas de compatibilidad. El resultado depende de cada aplicación y versión; prueba primero las imprescindibles.
¿Linux hará rápido cualquier ordenador antiguo?
No necesariamente. Un escritorio ligero reduce parte de la carga, pero navegador, memoria, disco y estado del hardware siguen condicionando la experiencia.
Tu lista antes del cambio
Instala cuando estés listo.
- Tengo una copia externa y he comprobado que abre.
- He anotado mis aplicaciones y dependencias importantes.
- He probado Linux desde USB en este ordenador.
- Conozco la opción de instalación y qué particiones afectará.
- He guardado la clave de recuperación de BitLocker, si aplica.
- Tengo tiempo para resolver posibles ajustes después del primer arranque.
Si aún te falta una comprobación, puedes seguir usando el USB live o mantener Windows. La migración va a tu ritmo.
