Guía de cultivo de las Tres Marías: maíz, habas y calabaza
La “milpa” o cultivo asociado de maíz, habas y calabaza es una forma inteligente de aprovechar el espacio: el maíz aporta altura, las habas ayudan a fertilizar el suelo (fijando nitrógeno) y la calabaza cubre el terreno reduciendo malas hierbas y evaporación.
Introducción
Cultivar las Tres Marías no es solo “poner tres plantas juntas”: es diseñar un sistema donde cada una cumple un papel. Si lo haces bien, mejoras la estructura del suelo, reduces la necesidad de riego y logras una cosecha más diversa con el mismo espacio.
Por qué funciona la asociación (maíz + habas + calabaza)
- Maíz: aporta estructura vertical y crea micro-sombra ligera en horas de más calor.
- Habas: leguminosa que ayuda a enriquecer el suelo; además atrae polinizadores cuando florece.
- Calabaza: tapiza el suelo con hojas grandes, reduce malas hierbas y mantiene humedad.
En conjunto, el sistema busca equilibrio: menos suelo desnudo, mejor aprovechamiento de nutrientes y más biodiversidad.
Materiales y preparación
Lo básico
- Semillas de maíz (mejor si son variedades locales o adaptadas a tu zona).
- Semillas de habas (de grano medio a grande suelen ir muy bien en huerto).
- Semillas de calabaza (calabacín, calabaza de invierno, etc.; elige según espacio).
- Compost o estiércol bien maduro (nunca fresco).
- Acolchado: paja, hojas secas, restos de siega secos, etc.
Opcional pero muy útil
- Riego por goteo (o exudante) si tu verano es muy seco.
- Malla anti-insectos para el arranque si hay presión de plagas tempranas.
- Trampas cromáticas (amarillas/azules) para monitoreo, no como solución única.
Suelo y abonado
Las Tres Marías agradecen un suelo profundo, suelto y rico en materia orgánica. El maíz es exigente en nutrientes, así que el abonado inicial marca la diferencia.
Checklist del suelo
- Drenaje: evita encharcamientos; la calabaza sufre mucho con raíces asfixiadas.
- Estructura: si el suelo es muy arcilloso, incorpora compost y airea sin pulverizar.
- Materia orgánica: 2–5 cm de compost mezclado en los primeros 15–20 cm de suelo.
Diseño y distancias de siembra
El objetivo es que el maíz quede en el centro (o en líneas), las habas cerca para “acompañar”, y la calabaza en bordes para cubrir el suelo sin ahogar al resto.
Diseño recomendado en bancal (fácil)
- Maíz: en “golpes” (pequeños grupos) separados 40–60 cm.
- Habas: 2–4 semillas alrededor de cada golpe, a 15–25 cm del maíz.
- Calabaza: 1 planta cada 80–150 cm, preferiblemente en el borde del bancal.
Tabla rápida de distancias
| Cultivo | Cómo sembrar | Distancia orientativa | Notas |
|---|---|---|---|
| Maíz | Golpes de 3–5 semillas | 40–60 cm entre golpes | Luego se aclara dejando 2–3 plantas fuertes. |
| Habas | Semilla directa | 15–25 cm del maíz | Mejor varias por golpe para asegurar nacencia. |
| Calabaza | Semillero o directa | 80–150 cm | Las de invierno ocupan más; las de porte compacto, menos. |
Siembra paso a paso
1) Marca y prepara el bancal
- Quita hierbas competidoras, riega si el suelo está muy seco y airea superficialmente.
- Añade compost y mezcla ligeramente (no hace falta labrar profundo si el suelo ya está vivo y mullido).
- Marca los puntos de siembra del maíz (golpes).
2) Siembra el maíz
- Haz un hoyo de 2–4 cm de profundidad.
- Coloca 3–5 semillas por golpe y cubre sin compactar demasiado.
- Riega suave para asentar la tierra.
Cuando las plantas midan 10–15 cm, aclara dejando 2–3 plantas vigorosas por golpe.
3) Siembra las habas
- Siembra 2–4 semillas alrededor del maíz, a unos 15–25 cm.
- Profundidad orientativa: 3–5 cm.
- Riega y observa la nascencia.
4) Siembra o trasplanta la calabaza
- Coloca la calabaza en el borde para que “salga” hacia fuera del bancal.
- Si es siembra directa: 2–3 semillas a 2–3 cm y luego aclara a 1 planta.
- Si trasplantas: hazlo con el cepellón entero, sin romper raíces.
Cuidados: riego, acolchado y manejo del crecimiento
Riego
- Mejor riegos profundos y espaciados que “chorritos” diarios (favorece raíces más fuertes).
- Evita mojar continuamente las hojas (reduce riesgo de hongos, sobre todo en calabaza).
- En olas de calor: prioriza calabaza y maíz. Si el maíz se estresa en floración, baja la producción.
Acolchado (mulch)
- Aplica una capa de 5–10 cm cuando el suelo ya esté templado y las plántulas hayan arrancado.
- Deja un pequeño “anillo” libre alrededor del tallo para evitar pudriciones.
Podas y guiado (solo lo mínimo)
- Habas: si quieres, puedes despuntar cuando tengan varias flores para reducir pulgón y favorecer cuaje (opcional).
- Calabaza: guía las guías y retira hojas enfermas para mejorar ventilación.
- Maíz: no suele podarse; elimina solo hojas claramente enfermas.
Plagas y enfermedades (manejo ecológico)
La clave es observar (5 minutos, 2–3 veces por semana) y actuar pronto con medidas suaves.
Problemas típicos
- Pulgón en habas: revisa brotes tiernos. Soluciones: chorro de agua, jabón potásico (según etiqueta), favorecer mariquitas.
- Oídio en calabaza: aparece como “polvillo blanco”. Mejora ventilación, riega al pie, retira hojas afectadas.
- Caracoles/babosas: especialmente en arranque. Soluciones: barreras, trampas, recogida manual al atardecer.
- Estrés del maíz: hojas enrolladas por falta de agua/calor. Ajusta riego y acolchado.
Cosecha y guardado de semillas
Cuándo cosechar
- Habas: para verdear, cuando la vaina esté llena; para seco, deja que la vaina se seque en la planta.
- Calabaza: las de invierno cuando la piel endurezca y el pedúnculo empiece a “acartonarse”.
- Maíz: para mazorca tierna, granos lechosos; para grano, cuando la mazorca y hojas exteriores estén secas.
Guardar semillas (si te interesa repetir)
- Elige plantas sanas y vigorosas.
- Deja madurar completamente (sobre todo maíz y calabaza).
- Seca muy bien antes de guardar y etiqueta con fecha/variedad.
- Guarda en lugar fresco, seco y oscuro.
Errores comunes (y cómo evitarlos)
- Sembrar maíz muy aislado: mejora el cuajado sembrando en bloque.
- Exceso de calabaza en poco espacio: pon menos plantas y guíalas hacia fuera del bancal.
- No acolchar: aumenta riego y malas hierbas; acolcha temprano (cuando el suelo ya esté templado).
- Riegos superficiales diarios: generan raíces débiles; mejor riego profundo y espaciado.
- Abonado pobre para el maíz: añade compost suficiente desde el inicio.


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